VA DE ANUNCIOS


No sé si os sucede igual que a mí,pero hay anuncios de t v que me irritan por lo absurdos e incluso, a veces, por lo machistas.
El primero que se me viene a la cabeza es el de un desodorante con el cual, las mujeres podremos “presumir de axilas”...
¿Os imagináis la escena?
Mujer 1.- ¿Ayer me encontré con fulanito, esquiando en Navacerrada, y me presentó a su nueva chica.
Mujer 2.-¿Si? ¿Y cómo es?
Mujer 1.- Pues, como te diría yo...de cara más bien fea y de cuerpo tampoco vale gran cosa...¡pero tiene unas axilas... Chica, qué axilas... No he visto una cosa más bonita : blancas,suaves.... La tía iba a cuerpo y sin mangas en plena nieve.., y saludaba a todo el mundo levantando los brazos para presumir de axilas porque, eso sí, se lo tiene de un creído... ¡Claro que a mí no me la da..: esa se ha hecho algo!

Pero no; nada de eso.... Sólo usa cada día...
¡¡¡Desodorante plafff!!!
¡¡¡Úsalo tú también y... ¡ A presumir de axilas!


(Llamadme borde,pero este anuncio para mí,raya en lo ridículo)

Otra memez es eso de que si tal producto no te gusta o no te da el resultado anunciado, “te devolvemos el dinero”. ¿Qué devolución es esa y dónde se lleva a efecto?
O sea que, vamos aver: tú tomas la bebida de marras durante un par de semanas o un par de meses, según lo anunciado, y si no te baja el colesterol, vas al súper con los análisis correspondientes, claro, y un acta notarial que atestigüe las fechas del comienzo del tratamiento. Todo acompañado del tiket de compra de los tarritos consumidos, para exigir que te devuelvan los euros, como soles, que te corresponden.
Puedo imaginar a dónde es fácil que te manden los del super...
Otro caso de “devolución” del dinero es el de la carísima crema...x, si no reduce de tu cara un ochenta por cien de las arrugas.
Es poco probable tener en casa un “medidor de arrugas”, pero si un día , de repente, lo has encontrado en El Corte Ingles...o en los chinos, y lo has comprado... lo encuentras en un cajón del baño, lo utilizas...y constatas que sigues hecha una pasa, si bien más pobre que antes de pagarla crema del milagro, entonces, presa de comprensible indignación, entras en la perfumería y pides que te devuelvan el pastón que te ha costado el precioso tarrito (con tan solo un dedal de crema dentro, que esa es otra)
Claro está que ¡oh pillines!, los fabricantes se han cubierto las espaldas con ese veinte por ciento de mujeres a quienes no les ha hecho efecto el potingue. Y mira por dónde tú, precisamente tú, perteneces a ese desgraciado grupo; no como Jane Fonda, que a sus setentaiseis añitos está estupenda con la “no sé qué perfect” que usa.
¡Cachisss qué mala suerte!
Y siguiendo con la lista de anuncios incoherentes pregunto: ¿no os mueve las entrañas ese señor de gesto profundo que, para que te hagas un seguro,te habla de la película “intocable”.De acuerdo que esa preciosa película es del todo recomendable,pero¿ qué tiene que ver con un seguro?.Y luego, muy circunspecto,te aconseja que te cuides...¡¡¡Ah!!!
¿Y la “tontalaba”( y me refiero al personaje, no a la modelo ) que, aprovechando que el acatarrado churri que le gusta se ha quitado la escafandra de buzo, porque ya puede respirar, le pregunta si sigue soltero? Qué forma tan original de ligar¿no?
 Dejo para el final(aunque podría seguir) uno de los que más me asombra: el grupo de spots para señoras ,en edad madura y no tanto,que usan compresas para cuando se les escapa el “pipí”o, en las más jóvenes,el “rojo escalofrío”, que dice el genial Sabina, y deben disimular el olor y aun... hacerlo desaparecer.
¡¡¡Valiente guarrada!!!



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