ALI BABA Y LOS 40 LADRONES


Últimamente he estado apostando por el positivismo y la búsqueda de la calma ante la tempestad que estamos viviendo en España.
Sigo pensando que hay que intentar ver el vaso lleno para, al menos, no hundirnos con este barco que va a la deriva sin capitán alguno.
Tengo que reconocer que cada día me cuesta más. Vivimos en un país en el que LA ESTAFA y la escribo con letras mayúsculas, es una práctica habitual de funcionamiento para la mayoría de las empresas de servicios y por supuesto para las administraciones.
Como ejemplo de ésto diré que, hoy lunes, me han llegado dos facturas por correo.
Una de mi compañía telefónica y otra de la que me suministra la luz.
Con la primera tengo que pelearme en cuanto algún "operador" deje de estar ocupado, porque ha tenido el detalle de cobrarme un montón de llamadas que jamás he hecho. Eso sí luego me han descontado 8 € del importe en concepto de oferta...
Respecto a la otra ya cogeré fuerza durante la noche y reclamaré mañana.
Para mí, una profesional del mundo del espectáculo, es muy difícil estar pendiente de ciertas cosas del ámbito doméstico.
En mi trabajo no hay un horario ni un orden y tenemos tendencia a dispersarnos y, ya en mi caso particular, a confiar en que la gente hace bien su trabajo.
Resulta que uno empieza a revisar facturas y se da cuenta de que hay innumerables irregularidades; el banco (con sus comisiones y mantenimientos de cuentas), las empresas de telefonía, la luz, el gas, el ADSL , restaurantes, algunos particulares... En fin, que uno tiene que dedicar parte de su energía y su tiempo a revisar las cuentas, porque te roban por todos lados.
¿Cómo va a ser de otra manera en un país en el que las propias instituciones funcionan a golpe de ESTAFA?
En un país donde no hay tampoco conciencia de que lo público es DE todos y por lo tanto PARA todos.
El otro día escuché de boca de un catedrático de filosofía que tenemos los políticos que nos merecemos.
No sé cuál es la dirección que lleva la corrupción. Si empieza abajo y va subiendo, o hace el recorrido inverso.
Lo que puedo asegurar es que cuando la mierda empieza a rebosar, es porque ya ha manchado a cada estrato de la sociedad.

Laura Pamplona 1 com

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